Chicago en “L”

Chicago en “L”

Disfruta tu visita a Chicago usando sólo la línea roja del metro.

Los locales le llaman “L” (el), así de simple, y es el mejor medio de transporte para moverte por Chicago. Desde que llegas al aeropuerto puedes moverte en el metro de Chicago para llegar a cualquier lugar, algo que pocas ciudades de Estados Unidos pueden ofrecer. Pero, para qué complicarnos la vida; si sólo tienes unos días para conocer la ciudad de los vientos, puedes hacerlo recorriendo una sola línea: la roja. No olvides comprar el pase de día entero para poder subir y bajar del metro todo lo que quieras.

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Garfield

No, no se llama así por el gato, sino por un ex presidente. Nuestro recorrido comienza al sur en esta estación. Bajando de ella recorremos unos vecindarios urbanos mientras llegamos al Du Sable Museum of African American History, después continuamos caminando para pasear por el campus de la Universidad de Chicago y tomaremos un café ahí, rodeados de estudiantes de todo el mundo. Terminaremos en el Museum of Science and Industry, que es tan genial que tiene un auténtico submarino alemán de la 2da Guerra Mundial en su sótano.

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Roosevelt

Volvemos a subir al metro y nos bajamos en Roosevelt, sí otro ex presidente. Ahí está la primer pasada deportiva: el Soldier Field; donde, si es domingo, puedes ver jugar a los Osos y si no puedes tomar un tour por el lugar. Saliendo, caminamos hasta la bahía, donde en una pequeña colina vamos a encontrar el Fields Museum de historia natural, recorremos su exposición de prehistoria, ahí vamos a conocer a Sue — el esqueleto de T-Rex más completo que se haya encontrado—, aparte de muchos fósiles más. Terminando, bajamos la colina hasta el Shedd Aquarium y vemos jugar a las nutrias, osos polares, pingüinos, medusas y tiburones.

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Monroe

Ahora vamos llegando a lo mero bueno, bajando de Monroe (otro ex presidente, qué sorpresa) vamos a caminar por el centro de Chicago y su “Magnificent Mile” llena de tiendas y restaurantes para después llegar al Arts Institute, donde veremos a artistas como Van Gogh, Seurat y Lautrec, sin olvidar ver los vitrales American Windows de Chagall y las armaduras medievales que forman parte de sus exhibiciones. Caminamos fuera del museo para recorrer los verdes de Millenum Park, tomarnos selfies en el “Frijol” (la escultura plateada tan famosa de esta ciudad) y visitamos el auditorio (si tienes suerte, puede estar tocando la filarmónica).

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Chicago

Yey, la primera estación que no se llama como un ex presidente. Bajando de Chicago caminamos hasta la ribera del lago para jugar como niños en el Navy Pier y su feria. La vista de la ciudad y el lago desde su rueda de la fortuna es espectacular.

Clark/Division

Si vienes en invierno, puedes evitar esta parada, pero en verano es obligatoria. Saliendo de Clark/Division hacemos una corta caminata hasta una de las mejores playas de la ciudad: Oak Street Beach. Una playa artificial en la orilla del lago con bares y canchas para jugar volleyball playero. El agua es un poco fría, pero a que nunca te has metido a una playa con agua dulce.

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Fullerton

Ahora bajamos en esta estación y caminamos un poco hasta llegar a uno de los parques más bellos de la ciudad: Lincoln Park. Primero paseamos por sus senderos y entramos a su jardín botánico, donde veremos hermosos Koi Fish y plantas de todas las zonas del planeta. Poco después entramos al zoológico del parque y paseamos visitando a todos sus habitantes (oso polar incluido).

Addison

Ahora vamos a un clásico de la ciudad, apenas llegando a la estación Addison vamos a ver desde la ventana el Wrigley Field, uno de los estadios de béisbol más icónicos del mundo. Al rededor vamos a encontrar varios bares deportivos y los mejores hot dogs de la ciudad, pedimos uno estilo Chicago y nos deleitamos con el sabor único que les dan en esta ciudad.

Loyola

Para terminar bajamos en Loyola y paseamos por el campus de la universidad sin dejar de visitar su biblioteca, construida en la orilla del lago y con una estructura de cristal que te ofrece uno de los mejores lugares para relajarte en la ciudad. Terminando, miramos el atardecer en las playas que rodean el campus mientras caminamos por la arena.

Chicago es una ciudad grande y vibrante que ofrece muchísimas actividades, las que viviste recorriendo la línea roja son sólo unas de las muchas que la ciudad tiene para ti. Ahora, estás listo para reservar tu vuelo en Volaris y viajar al mejor precio.

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